La magia de lo que no se planea: así fluye la Feria de Cali
Si algo define a la Feria de Cali es su capacidad de sorprender. No importa cuántas veces la vivas: siempre hay un momento inesperado que se queda para siempre. Es la esencia caleña: lo que llega sin avisar, lo que fluye solo, lo que se vuelve recuerdo sin pedir permiso.
Autor: The Bar Colombia
La Feria de Cali: historia, ritmo y espontaneidad
La Feria de Cali nació para celebrar la vida, la música y la identidad de una ciudad que siempre está en movimiento.
Desde su primera edición, a finales de los años 50, la fiesta se convirtió en un espacio donde la gente puede encontrarse, bailar y dejarse llevar.
¿Por qué se celebra?
Porque Cali es música.
Porque Cali es encuentro.
Porque Cali es presente.

Los momentos que nadie planea y terminan siendo los mejores
Hay instantes que hacen la feria inolvidable:
1. La Cabalgata, que abre el camino con tradición.
2. El Desfile de Carros Antiguos, donde cada vehículo tiene una historia que contar.
3. El Día del Pacífico, que trae música, cultura y el sabor del litoral a Cali.
4. Los conciertos que empiezan como plan casual y terminan siendo noches épicas.
Todos estos momentos tienen algo en común: nadie los planea completamente, simplemente, suceden, fluyen y dejan huella.
Y ahí está Old Parr, en la naturalidad del encuentro, en los brindis que nacen sin agenda, en esa elegancia relajada que acompaña lo auténtico.
Una prueba física de que Cali no solo baila: Cali fluye.
Brindá por lo que llega sin avisar. Brindá por lo que fluye.